CouncilEurope2000

Convenion sobre Reconocimiento de Cualificaciones
Relativas a la Education Superior en la Region Europea

(ETS No. 165)
The Treaty of Lisbon amending the Treaty on European Union and the Treaty establishing the European Community entered into force on 1 December 2009. As a consequence, as from that date, any reference to the European Community shall be read as the European Union.

Informe explicativo

Antecedentes

1. La propuesta de elaborar un convenio conjunto Consejo de Europa/UNESCO fue formulada por el Secretario General del Consejo de Europa en su carta del 30 de octubre de 1992 dirigida al Director General de la UNESCO. Este último aceptó la propuesta en su carta del 28 de diciembre de 1992.

El enfoque del Consejo de Europa

2. Las razones que motivaron la propuesta del Secretario General fueron la evolución en la educación superior en Europa desde el decenio de 1960 (véanse los párrs. 4 - 6 infra) y el rápido aumento del número de países participantes en las actividades del Consejo de Europa en materia de educación y cultura.

El enfoque de la UNESCO

3. El apoyo prestado por la UNESCO a esta iniciativa tiene su origen en la convicción de que un convenio conjunto, auspiciado por dos importantes organizaciones internacionales, sería beneficioso para todos sus Estados Miembros. Contribuiría a evitar esa Europa "a dos niveles" que algunos temen y, al establecerse en el marco de la UNESCO, permitiría estrechar los vínculos entre la región europea y las demás regiones del mundo.

La evolución de la educación superior

4. Con una sola excepción, los convenios europeos de educación superior (1) datan del decenio de 1950 o principios del decenio de 1960. El Convenio de la UNESCO de Convalidación de Estudios, y Títulos o Diplomas relativos a Educación Superior en los Estados de la Región Europa data de 1979. Desde entonces, la educación superior en Europa ha cambiado considerablemente y los convenios no se han adaptado en consecuencia. En el plano nacional, el cambio predominante ha sido la diversificación de la educación superior. En los años 1950, los sistemas de educación superior se basaban en universidades tradicionales dirigidas explícitamente por las autoridades estatales o, como en el caso de las universidades católicas, aprobadas implícitamente por ellas, mientras que ahora los sistemas son mucho más diversos. En la actualidad, un gran porcentaje de estudiantes de educación superior acuden a instituciones no universitarias o cursan en las universidades programas no tradicionales que proponen ciclos de estudios más cortos y de orientación más profesional, como las Fachhochschulen alemanas o los statlige hfgskoler noruegos, o cursan en las universidades programas no tradicionales de duración más breve y más centrados en la enseñanza profesional, como los Instituts Universitaires de Technologie (IUT) franceses. Esta diversificación y profesionalización llega también hasta los cursos inmediatamente anteriores de la educación secundaria, lo que crea complejas relaciones en cuanto a los mecanismos de admisión y dificulta la aplicación de la noción de equivalencia internacional.

5. Por otra parte, el número de instituciones privadas ha aumentado rápidamente. Este fenómeno, observable en la mayoría de los países, es especialmente notable en algunos países de Europa Central y Oriental. A los fines del presente Convenio, empero, lo importante no es saber si una institución es pública o privada, sino más bien si existe un dispositivo que garantice la calidad de la enseñanza que imparte y de las cualificaciones que confiere. Ahora bien, los convenios europeos de educación superior no establecen ninguna diferenciación entre las distintas instituciones de un sistema de educación nacional. En la Sección VIII del presente Convenio se han incluido disposiciones a tal efecto.

6. La movilidad académica ha aumentado de manera importante desde la entrada en vigor de los convenios actuales, sobre todo durante los últimos diez o quince años. A este respecto, es interesante señalar que el Convenio europeo de equivalencia de periodos de estudios universitarios (STE N° 21, 1956) versa específicamente sobre el reconocimiento de periodos de estudios universitarios de lenguas modernas, ya que éstas eran en 1956, cuando se aprobó el convenio, las materias más comúnmente estudiadas por los estudiantes que pasaban una temporada limitada en universidades extranjeras. El Convenio europeo de equivalencia general de periodos de estudios universitarios (STE N° 138, 1990) trata, por su parte, del reconocimiento de los periodos de estudios universitarios independientemente de la materia estudiada, mientras que el Convenio de la UNESCO de Convalidación de Estudios, y Títulos o Diplomas relativos a Educación Superior en los Estados de la Región Europa (1979) trata también del reconocimiento de estudios parciales cualquiera que sea la disciplina estudiada. El gran aumento de la movilidad académica ha reforzado considerablemente la importancia actual de los convenios de reconocimiento académico. Por consiguiente, es cada vez más importante actualizar los textos legales existentes.

7. Otro de los objetivos principales que se persigue con la elaboración de un convenio conjunto Consejo de Europa/UNESCO, cuya finalidad es que reemplace en última instancia los convenios de reconocimiento de cualificaciones de educación superior en la región europea aprobados por cada una de las dos organizaciones por separado, es evitar una repetición innecesaria de esfuerzos. Esta preocupación se refleja asimismo en la decisión de crear una red conjunta Consejo de Europa/UNESCO de centros nacionales de información sobre movilidad y reconocimiento académicos. La Red ENIC, creada en junio de 1994, sustituye las redes anteriores de ambas organizaciones y coopera estrechamente con la Red NARIC de la Unión Europea.

Número de países participantes

8. Todos los Estados Miembros del Consejo de Europa (que, a 11 de abril de 1997, eran 40 pero cuyo número sin duda seguirá aumentando) disfrutan de un derecho de adhesión automática a todos los convenios europeos. El Comité de Ministros podrá invitar a otros países a adherirse a estos convenios. Tratándose de los convenios europeos de educación superior, esta invitación podrá ser precedida de un examen del sistema de educación del país interesado para determinar si es "básicamente equivalente" a los sistemas de los Estados que ya son partes en dichos convenios. Los Estados Miembros no serán objeto de este tipo de examen.

9. Por lo que respecta al Consejo de Europa, la principal evolución ha sido el aumento muy importante, en los últimos cuatro años, del número de países que participan en sus programas de actividades en materia de educación y cultura. A 11 de abril de 1997, 44 países se habían adherido al Convenio Cultural Europeo y se esperan nuevas adhesiones. Asimismo, el Consejo de Europa está estableciendo contactos con otros países.

10. Esto significa que el número de Estados firmantes posibles de los convenios europeos de educación superior está aumentando rápidamente y que las diferencias entre los sistemas de educación de dichos Estados podrán ser aún mayores. Esto, a su vez, significa que la idea subyacente en los convenios europeos de educación superior, esto es, que los sistemas nacionales de educación superior son básicamente equivalentes, está perdiendo terreno. Esta evolución puede haber convertido en obsoletos los convenios europeos de equivalencia, a menos que se proceda a su revisión mediante la elaboración del presente Convenio.

11. El número de Estados Miembros de la Región Europa de la UNESCO también ha aumentado, debido a la aparición de nuevos Estados independientes en la región. En la 28ª reunión de la Conferencia General (1995), la Región Europa contaba con 49 Estados Miembros, aunque algunos de ellos habían solicitado también su adhesión a la Región Asia y el Pacífico. A 11 de abril de 1997 había 43 Estados Contratantes del Convenio de la UNESCO para la Región Europa.

12. El aumento en el número de Estados partes en el Convenio Cultural Europeo significa también que ya no hay diferencias importantes entre el número de países que participan en los programas de cooperación del Consejo de Europa en materia de educación y cultura y el de los miembros de la Región Europa de la UNESCO. La principal diferencia que subsiste es que la Región Europa de la UNESCO comprende algunos países no europeos, como el Canadá, Israel y los Estados Unidos de América. Por consiguiente, el Secretario General del Consejo de Europa y el Director General de la UNESCO han convenido en la necesidad de coordinar, en lo posible, las actividades del Consejo de Europa en materia de reconocimiento y movilidad académicos con las de la Región Europa de la UNESCO. Cabe señalar que la diferencia entre los miembros de las dos organizaciones podría aumentar de nuevo en el futuro, en particular según la manera en que cada una de las organizaciones coopere con las repúblicas del Cáucaso y Asia Central de la ex URSS.

La evolución de los procedimientos de reconocimiento

13. Los procedimientos de reconocimiento de cualificaciones se han desarrollado considerablemente durante los últimos decenios. La evaluación de las cualificaciones obtenidas en el extranjero solía entrañar una comparación detallada de los programas y las listas de materias estudiadas ("equivalencia"), mientras que ahora se hace hincapié en una comparación más amplia de las cualificaciones obtenidas ("reconocimiento"). Asimismo, se afirma la tendencia a elaborar reglamentaciones internacionales que destacan los procedimientos y criterios aplicables al proceso de reconocimiento de cualificaciones obtenidas en el extranjero, en lugar de enumerar o definir los títulos y diplomas que se reconocerán mediante la reglamentación.

La elaboración del nuevo convenio

14. La propuesta de elaborar un solo convenio conjunto que reemplace a la postre los convenios europeos de educación superior, así como el Convenio de la UNESCO de Convalidación de Estudios, y Títulos o Diplomas relativos a Educación Superior en los Estados de la Región Europa, se presentó en la 16ª reunión de la Conferencia permanente sobre problemas universitarios (CC-PU) (2) celebrada en Estrasburgo del 24 al 26 de marzo de 1993. La CC-PU consideró que, antes de comprometerse a elaborar un convenio conjunto, convenía efectuar un estudio de viabilidad. Destacó también la importancia de estar asociada al proceso de decisión y de poder pronunciarse sobre los resultados de dicho estudio. La Mesa del Consejo de Cooperación Cultural (CDCC, Estrasburgo, 12-13 de mayo de 1993) confirmó la posición de la CC-PU. La Conferencia General de la UNESCO, en su 27ª reunión, aprobó también la propuesta de efectuar un estudio de viabilidad conjunto (París, noviembre de 1993).

15. Por acuerdo entre ambas organizaciones, el proyecto de estudio de viabilidad se presentó, para consulta, a la Red NEIC (3) del Consejo de Europa en su 11ª reunión (Estrasburgo, 24-25 de noviembre de 1993). En la versión del proyecto de estudio de viabilidad sometida a un grupo especial de expertos, se tuvieron en cuenta varios comentarios de la Red NEIC.

16. El estudio de viabilidad (ref. DECS-HE 94/25) se presentó también a un grupo especial de expertos, designados conjuntamente por ambas organizaciones (Estrasburgo, 3-4 de febrero de 1994). Los expertos fueron designados a título personal, teniendo debidamente en cuenta el principio de la representación equitativa. Los comentarios del grupo de expertos se incorporaron a la versión final del estudio de viabilidad. Este se sometió asimismo a la consideración del Comité de educación superior e investigación del Consejo de Europa (CC-HER, Estrasburgo, 27-29 de abril de 1994), del Comité Regional de la UNESCO encargado de la Aplicación del Convenio de Convalidación de Estudios, y Títulos o Diplomas relativos a la Educación Superior en los Estados de la Región Europa (llamado en adelante "Comité Regional de la UNESCO para Europa") (Budapest, 18 de junio de 1994) y de la Red ENIC (Budapest, 19-22 de junio de 1994), que recomendaron que las Secretarías procedieran sobre esa base a la elaboración de un Proyecto de Convenio conjunto.

17. El estudio de viabilidad fue aprobado por el Consejo Ejecutivo de la UNESCO el 2 de mayo y por el Comité de Ministros del Consejo de Europa el 5 de septiembre de 1994. En la reunión del CC-HER celebrada en Malta del 26 al 28 de octubre de 1994 se esbozaron los principios fundamentales de un proyecto de Convenio conjunto. Los órganos rectores de ambas organizaciones autorizaron a las Secretarías a emprender la elaboración de un proyecto de convenio con la asistencia de un segundo grupo especial de expertos y, en una fase ulterior, con la participación de los representantes de todos los posibles Estados firmantes. El grupo especial de expertos celebró su primera reunión en los locales de la UNESCO/CEPES en Bucarest del 9 al 11 de febrero de 1995 y su segunda reunión en Estrasburgo del 5 al 7 de julio de 1995. Un grupo de trabajo restringido sobre las definiciones que debían incluirse en el convenio se reunió en La Haya los días 15 y 16 de mayo de 1995.

18. El Comité de educación superior e investigación (CC-HER) del Consejo de Europa (Estrasburgo, 29-31 de marzo de 1995), el Consejo Ejecutivo de la UNESCO en su 147ª reunión (París, octubre de 1995) y la Conferencia General de la UNESCO en su 28ª reunión (París, octubre-noviembre de 1995) examinaron un informe del avance del proyecto de elaboración del convenio. La Red ENIC examinó un proyecto de texto del convenio (Liubliana, 11-14 de junio de 1995).

19. En octubre de 1995, los Proyectos de Convenio y de Informe Explicativo se enviaron a las delegaciones nacionales del Comité de educación superior e investigación del Consejo de Europa y del Comité Regional de la UNESCO para Europa, con copia para la Red ENIC, a fin de fomentar las consultas nacionales en los posibles Estados firmantes. El proyecto se envió también a las ONG que participan en las actividades del Consejo de Europa en materia de educación. Los Proyectos de Convenio y de Informe Explicativo se sometieron a la consideración del Comité de educación superior e investigación (Estrasburgo, 27-29 de marzo de 1996) y del Comité Regional (Roma, 16-17 de junio de 1996). Un grupo de redacción se reunió en París los días 10 y 11 de julio de 1996 a fin de examinar todos los comentarios de los dos comités, así como los comentarios individuales de los Estados Miembros y las ONG.

20. Del 27 al 29 de noviembre de 1996 se celebró en La Haya, por invitación de las autoridades holandesas, una reunión de consulta de los representantes de todos los posibles Estados firmantes a nivel de los ministerios encargados de la educación superior. Estuvieron representados en esta reunión 46 posibles Estados firmantes.

21. El Convenio se aprobó en una conferencia diplomática celebrada en Lisboa del 8 al 11 de abril de 1997 por invitación de las autoridades portuguesas. Estuvieron presentes en esta Conferencia 44 delegaciones.

Comentarios sobre las provisiones de la Convención.

El titulo del Convenio

22. La expresión "cualificaciones relativas a la educación superior" en el título del presente Convenio comprende a la vez las cualificaciones obtenidas en la educación superior y las que dan acceso a la educación superior.

23. La expresión "región europea" destaca que, si bien Europa constituye la zona principal de aplicación del Convenio, algunos Estados que no pertenecen geográficamente al continente europeo (pero que pertenecen a la Región Europa de la UNESCO y/o son partes en el Convenio de la UNESCO de Convalidación de Estudios, y Títulos o Diplomas relativos a Educación Superior en los Estados de la Región Europa) fueron invitados a la Conferencia Diplomática encargada de la aprobación del presente Convenio y forman parte, por consiguiente, de los posibles Estados partes.

24. El Convenio comprende la evaluación de las cualificaciones de educación superior con miras a adoptar decisiones de reconocimiento o de otro tipo. No obstante, como el "reconocimiento" es el término clave de los convenios anteriores y de la práctica común al respecto, se consideró conveniente mantener este término en el título del presente Convenio.

25. En vista de que el título oficial del Convenio es muy largo y en reconocimiento a las autoridades portuguesas por su invitación a celebrar la Conferencia Diplomática en su capital, se propone que el Convenio se conozca de modo informal como el "Convenio de Reconocimiento de Lisboa".

SECCION I – DEFINICIONES

Artículo I

Las definiciones de la Sección I del Convenio se proporcionan únicamente para los fines del Convenio y no tienen ningún otro objeto. En particular, no modifican en modo alguno las definiciones que los Estados y las organizaciones internacionales pueden utilizar en sus legislaciones y sistemas administrativos internos.

Se ha procurado que las definiciones se limiten a los términos clave del Convenio. Por ello, no se ha intentado definir los términos no utilizados en el Convenio, o cuyo empleo es marginal, aun cuando puedan ser importantes en otros contextos de la educación superior.

El principio general aplicado consiste en definir únicamente los términos que se consideran más genéricos. Por ejemplo, se ha definido el término cualificaciones porque se consideró que era el término genérico, mientras que los términos diplomas y títulos se consideraron ejemplos de cualificaciones y se han enumerado como tales en el Informe Explicativo.

Acceso (a la educación superior)

Los términos "acceso" y "admisión" son distintos pero guardan relación entre sí. Se refieren, en cierto sentido, a diferentes etapas del mismo proceso de participación en la educación superior. El acceso es una condición necesaria, pero no siempre suficiente, para la admisión en la educación superior. Las autoridades nacionales competentes podrán impartir directrices suplementarias al respecto.

El término "acceso" supone la evaluación de las cualificaciones de los solicitantes con miras a determinar si reúnen los requisitos mínimos para cursar estudios en un programa determinado de educación superior. El acceso es distinto de la admisión, que se refiere a la participación efectiva de una persona en el programa de educación superior en cuestión.

Los sistemas de admisión pueden ser abiertos, esto es, aceptar a todos los candidatos que reúnen los requisitos estipulados, o selectivos, esto es, limitar la admisión a un número determinado de plazas o de candidatos. En un sistema de admisión abierto, se admiten todos los candidatos cualificados. Por consiguiente, los conceptos de acceso y de admisión se superponen. Sin embargo, en un sistema de admisión selectivo, el acceso significa el derecho de solicitar la admisión, esto es, el acceso al conjunto de candidatos cualificados entre los cuales se seleccionan los candidatos admitidos en función del número de plazas disponibles. Por lo tanto, en un sistema de admisión selectivo, no todos los candidatos cualificados que han conseguido el acceso a la educación superior son admitidos efectivamente, esto es, no se les permite cursar efectivamente sus estudios en el programa de educación superior en cuestión.

Existen varios sistemas de admisión selectivos diferentes. Dos de los más comunes son el numerus clausus y el sistema en que la selección se deja a la discreción de la institución de educación superior interesada. Los sistemas de admisión pueden funcionar en los planos nacional, subnacional o de otro tipo, o a nivel de las instituciones de educación. En un país determinado, la admisión puede ser selectiva para todas las instituciónes o abierta para algunas y selectiva para otras. En una institución determinada, la admisión puede ser selectiva para todos los programas o sólo para algunos de ellos y se pueden aplicar distintos criterios de admisión en los diferentes programas. El número de plazas disponible en un programa determinado o las condiciones de admisión pueden cambiar con el tiempo.

La mayoría de los países han aplicado una política de acceso y admisión destinada a aumentar la participación en una educación superior de calidad. Esta política tiene por finalidad aumentar y ampliar los índices de participación, los coeficientes de retención y las transferencias entre instituciones de educación superior, en particular para las personas pertenecientes a grupos insuficientemente representados.

Admisión (en las instituciones y programas de educación superior)

Véase "Acceso" supra.

Evaluación (de las instituciones o programas)

Se podrá efectuar la evaluación de una institución de educación superior en su conjunto, o de uno o varios de sus programas. En ambos casos, la finalidad de la evaluación es determinar si la institución o el programa se ajusta a las normas prescritas para las instituciones y programas de educación superior en la Parte interesada. En la mayoría de los casos, la evaluación se efectúa para determinar si una institución o un programa respeta las normas mínimas requeridas. En algunos casos, según las políticas nacionales, la evaluación podrá efectuarse también para establecer una clasificación de las instituciones o programas, o para determinar si los objetivos de la institución o programa en cuestión alcanzan un nivel superior al mínimo requerido. No se deberá considerar que el Convenio toma posición en pro o en contra de algún tipo de política.

Los métodos y procedimientos de evaluación, así como las normas requeridas para las instituciones y programas de educación superior, pueden variar según los países. Por consiguiente, las Partes deberán informar a las otras Partes de sus criterios y procedimientos de evaluación, así como de los resultados de la evaluación (véase la Sección VIII). La autoevaluación de las instituciones puede formar parte de un procedimiento de evaluación, al igual que la participación de un organismo exterior. El grado de participación del organismo exterior, de haberlo, puede variar.

En Europa, la calidad se suele mantener mediante un sistema público de educación superior, en que el ministerio competente y el Parlamento supervisan la calidad de las instituciones autónomas de educación superior, incluida la calidad de los programas de enseñanza y del personal académico. Este procedimiento está asociado a la "evaluación" de las instituciónes o los programas, que se utiliza como término genérico, pero no es intercambiable. Damos a continuación algunos ejemplos de evaluación de instituciones y programas:

* academic audit (auditoría académica) por el Higher Education Quality Council (HEQC) o assessment (evaluación) por los Higher Education Funding Council (HEFC) (Reino Unido);

* accreditation (acreditación) (4) (Estados Unidos de América; la utilización de este término se está discutiendo en varios países europeos);

* évaluation par le Comité National d'Evaluation (CNE) (evaluación por el Comité Nacional de Evaluación) (Francia);

* visitatiecommissies (comisiones de visitas) organizadas por el VSNU (Vereiniging van samenwerkende Nederlandse universiteiten (Asociación de universidades holandesas)) y el Hoger Beroepsonderwijs (HBO)-Raad (Países Bajos).

La evaluación puede comprender actividades destinadas a mejorar la garantía de calidad o la evaluación de la calidad, que se pueden realizar de distintas maneras. No se considerará que el Convenio toma posición sobre los mecanismos particulares o los métodos de garantía de calidad, ni sobre la importancia relativa de la evaluación de las instituciones y de la garantía de calidad.

En el contexto del presente Convenio, la evaluación de las instituciones o programas de educación superior se refiere a la evaluación en el plano nacional, esto es, la evaluación efectuada por la autoridad competente del país a cuyo sistema de educación superior pertenece o trata de pertenecer la institución o el programa.

Evaluación (de las cualificaciones individuales)

Una evaluación de las cualificaciones individuales puede ser un examen escrito o una declaración sobre las cualificaciones en cuestión y puede efectuarse con fines distintos, desde un reconocimiento oficial hasta una declaración informal sobre "el valor de la cualificación", sin ningún otro objeto. La evaluación puede ponerse a disposición de las autoridades competentes, del titular de las cualificaciones en cuestión y/o de otras partes interesadas, independientemente de que sea necesaria o no una decisión de reconocimiento oficial y siempre que se respeten las leyes nacionales que protegen el secreto y la confidencialidad de las informaciones personales. La evaluación podrá ser expedida por instituciones de educación superior, organismos y autoridades competentes.

En el contexto del presente Convenio, la evaluación de las cualificaciones individuales se refiere a la evaluación de dichas cualificaciones en el plano internacional, esto es, la evaluación de las cualificaciones con miras a determinar su valor en una Parte que no sea aquella en cuyo sistema de educación se obtuvieron.

Autoridad competente en materia de reconocimiento

Esta definición se refiere específicamente al concepto de "autoridad competente en materia de reconocimiento". Otras autoridades pueden ser competentes en otros aspectos de la educación superior.

La autoridad competente puede ser un ministerio, otra dependencia o entidad gubernamental, un organismo semioficial, una institución de educación superior, una asociación profesional o cualquier otro órgano encargado oficialmente de adoptar decisiones formales y vinculantes sobre el reconocimiento de cualificaciones obtenidas en el extranjero en los casos en cuestión. La competencia de dicha autoridad puede abarcar las decisiones sobre todos los tipos de reconocimiento o puede ser limitada. Se dan a continuación algunos ejemplos:

* el reconocimiento dentro de una sola institución de educación superior;

* el reconocimiento limitado a un solo tipo de educación superior, por ejemplo las cualificaciones de educación superior no universitaria;

* el reconocimiento únicamente con fines académicos;

* el reconocimiento únicamente con fines de empleo.

A los fines de esta definición, el término "competencia" significa la facultad legal de adoptar determinado tipo de decisiones o medidas. No se refiere a la "competencia" en el sentido de conocimientos adquiridos. Muchos organismos pueden entender en materia de reconocimiento de cualificaciones de educación superior sin ser "competentes" en el sentido legal.

Educación superior

Los conceptos de educación superior, institución de educación superior y programa de educación superior guardan relación entre sí. Por consiguiente, las definiciones y los párrafos correspondientes del Informe Explicativo deben leerse en este contexto.

La educación superior se basa en el nivel de competencia, conocimientos y aptitudes que se suelen adquirir mediante la educación secundaria, aunque tal competencia y tales conocimientos y aptitudes puedan adquirirse también por otros medios, como el autoaprendizaje, el trabajo y la experiencia personal. Para una gran mayoría de estudiantes, empero, las competencias, los conocimientos y las aptitudes en cuestión se adquieren mediante la educación secundaria tradicional.

Es importante destacar que la educación superior no sólo sucede cronológicamente a la educación secundaria, sino que se basa en las competencias, los conocimientos y las aptitudes de un nivel normalmente adquirido en la educación secundaria. Si bien la educación superior se suele impartir mediante programas de educación superior organizados por instituciones de educación superior, cabe señalar que las instituciones de educación superior pueden organizar algunos programas de estudios que no son de un nivel de educación superior y que, por tanto, no se considerarán como parte integrante de la educación superior. A la inversa, algunas instituciones que se considera que no pertenecen al sistema de educación superior de una Parte pueden ofrecer algunos programas de educación superior. Esos programas de estudios pueden, por ejemplo, estar destinados especialmente a grupos distintos de los estudiantes regulares de la institución.

La definición exacta de este nivel y, por lo tanto, de la educación superior y de las instituciones y programas de educación superior, puede diferir ligeramente según los países. En consecuencia, el concepto de institución de educación superior puede variar también. Por ejemplo, en algunos países, los estudios de enfermería se asimilan a una rama de educación superior, mientras que en otros se los considera como educación postsecundaria pero no superior. Aunque se pueden proporcionar indicaciones generales para la definición de la educación superior, la definición exacta y el uso del término en el presente Convenio no podrán disociarse de las prácticas nacionales de las Partes en el Convenio. Por consiguiente, un programa o un ciclo de estudios correspondiente a la definición de la educación superior en una Parte no corresponde forzosamente a la definición de la educación superior en todas las demás Partes.

Institución de educación superior

Un programa de educación superior es un ciclo de estudios o una serie de ciclos de estudios cuyos distintos componentes se completan y se acumulan a fin de conferir al estudiante una cualificación de educación superior. Se suele ofrecer en una rama académica determinada, como la biología, la informática o la historia. Sin embargo, en algunos países los programas de educación superior pueden centrarse en dos o más ramas, como por ejemplo el Magister Artium alemán o el programa cand. mag. noruego. Todo programa determinado de educación superior se puede definir de manera amplia o estricta, como el derecho o el derecho internacional de autor. Puede llevar o no a aptitudes específicas para una actividad laboral por un lado, o una cualificación en el ámbito de los estudios superiores, por otro.

Los programas de educación superior se imparten por lo general, pero no siempre, en instituciones de educación superior, la mayoría de las cuales ofrecen varios programas. El término "programa" se refiere a la disciplina académica y las exigencias correspondientes, mientras que el término "institución" se refiere a la estructura establecida para impartir la educación superior. Las universidades son un tipo de instituciones de educación superior que se suelen caracterizar por una doble misión de enseñanza y de investigación, en una gran variedad de disciplinas y en diversos niveles. Otros tipos de instituciones de educación superior pueden tener un número más limitado de programas de educación superior, destinados más especialmente a inculcar en sus estudiantes competencias profesionales específicas, u ofrecer programas de educación superior en una sola disciplina académica o en un número limitado de disciplinas. Las denominaciones y los modelos de organización de las instituciones de educación superior no universitarias, así como el tipo y la gama de disciplinas que ofrecen, pueden variar considerablemente según los países y dentro de cada país. Las Fachhochschulen, los fóiskola, los institutos politécnicos, los hogescholen, los colleges y los statlige hf gskoler son algunos ejemplos de instituciones de educación superior no universitarias.

Para que se asimile a una institución o programa de educación superior tal como se definen en el presente Convenio, las autoridades competentes de una Parte deben reconocer que la institución o el programa en cuestión forma parte de su sistema de educación superior. Véase también "Evaluación de las instituciones y programas" y la Sección VIII.

Programa de educación superior

Véase "Institución de educación superior".

Periodo de estudios

La definición del periodo de estudios destaca el hecho de que los elementos más o menos grandes que componen los estudios parciales deben constituir una fracción de un programa de educación superior. No pueden ser elementos escogidos al azar, sin relación con el programa en cuestión. Para que los periodos de estudios puedan reconocerse, la institución de educación superior en que se cursaron y evaluaron debe certificarlos. Los periodos de estudios se efectúan a menudo, pero no siempre, en el contexto de programas de movilidad organizados. El trabajo realizado con éxito durante un periodo de estudios puede expresarse en créditos. Los créditos obtenidos pueden transferirse a otras instituciones de educación superior.

Cualificación

A. Cualificación de educación superior

B. Cualificación que da acceso a la educación superior

El Convenio contempla dos tipos de cualificaciones:

a) las cualificaciones de educación superior;
b) las cualificaciones que dan acceso a la educación superior.

La expresión "cualificaciones relativas a la educación superior" (véase el título del Convenio) comprende ambos tipos de cualificaciones.

A efectos del Convenio, una "cualificación de educación superior" es todo documento que certifica haber superado un programa completo de educación superior. Una "cualificación que da acceso a la educación superior" es todo documento que certifica haber superado un programa completo de educación que, en la Parte interesada, cualifica, en principio, a su titular para ingresar en la educación superior. Cabe señalar que en algunos países algunas cualificaciones no académicas pueden dar acceso a la educación superior (véase el Artículo IV.8 sobre las cualificaciones no tradicionales). La presente definición del término "cualificación" no comprende las cualificaciones no tradicionales.

Se entiende que el término "cualificación" puede referirse también a la adquisición de la competencia, los conocimientos y las aptitudes mediante el programa en cuestión y, por consiguiente, que dicha adquisición es lo que posibilita la expedición del documento. No obstante, el Convenio se refiere al reconocimiento de competencias, conocimientos y aptitudes certificados, sin que éstos se tengan que someter nuevamente a evaluación, examen o prueba. Por consiguiente, a efectos del presente Convenio, la definición de "cualificación" se limita a la certificación de las competencias, los conocimientos y las aptitudes. En la Sección VII del presente Convenio se mencionan los casos particulares en que esta certificación no es posible.

El término "cualificación" se utiliza, además, para referirse a todo documento que certifique haber superado un programa completo y no sólo una parte de éste. La duración y el contenido de un programa pueden variar considerablemente según los países, según las instituciones y según los niveles de estudios. Sin embargo, la definición del término "cualificación" no comprende los periodos de estudios y los créditos, ya que éstos suponen fracciones más o menos grandes de un programa de estudios, pero no el programa completo. Cabe señalar que una fracción de estudios, considerada en una Parte como un componente de una cualificación particular, puede no considerarse como tal en todas las demás Partes, ya que la composición de determinados programas de estudios puede diferir según los países o según las instituciones de educación superior.

Las cualificaciones de educación superior tienen distintas denominaciones, en varios niveles y en diferentes países, como "diploma", "título" y "certificado" o denominaciones equivalentes en otros idiomas. Cabe señalar que esos ejemplos no constituyen una lista completa de las cualificaciones de educación superior y que su clasificación es arbitraria. El número de niveles de cualificaciones de educación superior puede variar según los países o el tipo de educación superior. Una cualificación de educación superior puede dar acceso a una gran variedad de actividades ulteriores, dentro o fuera del sistema de educación superior, como la continuación de los estudios o el ejercicio de una actividad laboral remunerada. Las Partes deberán proporcionar información sobre sus cualificaciones de educación superior, incluidas las denominaciones de las cualificaciones en el idioma original y los requisitos para obtenerlas.

Reconocimiento

El reconocimiento es un tipo de evaluación de las cualificaciones individuales. Sin embargo, una evaluación puede ser cualquier tipo de declaración sobre el valor de una cualificación obtenida en el extranjero, mientras que el reconocimiento se refiere a una declaración oficial, por una autoridad competente en materia de reconocimiento, por la que se reconoce el valor de la cualificación en cuestión y se indican las consecuencias de dicho reconocimiento para el titular de la cualificación cuyo reconocimiento se solicita. Por ejemplo, el reconocimiento de una cualificación puede servir para la continuación de los estudios en un nivel determinado (como los estudios de doctorado), la utilización de un título o el ejercicio de una actividad laboral remunerada (véase la Sección VI).

A efectos del Convenio, el término "reconocimiento" se refiere al reconocimiento transnacional y no al reconocimiento dentro de un determinado país. La definición del reconocimiento con fines de empleo se refiere al reconocimiento para el ejercicio de actividades laborales remuneradas en general y no, concretamente, al reconocimiento con miras a la admisión en profesiones reglamentadas.

Requisitos

A. Requisitos generales

Las expresiones "requisitos generales" y "requisitos específicos" guardan relación entre sí y se deberán considerar en este sentido.

Los requisitos generales estipulan las condiciones que deben reunir todos los candidatos en una categoría determinada, por ejemplo para acceder a la educación superior o para obtener un título de doctorado. En el primer caso, el requisito general puede ser haber cursado la educación secundaria. En algunos países, pueden existir excepciones a este requisito general, como el acceso sobre la base de la experiencia personal o profesional, o sobre la base de otras cualificaciones no tradicionales (véase el Artículo IV.8). En el segundo caso, el requisito general puede ser haber cursado estudios de nivel de doctorado o haber redactado una tesis basada en un trabajo de investigación independiente.

Los requisitos específicos estipulan las condiciones que deben reunir los candidatos para ingresar en determinados tipos de programas de educación superior. En la mayoría de los casos, los requisitos específicos son complementarios de los requisitos generales. Puede haber una gran variedad de requisitos específicos. Se puede tratar, por ejemplo, de la competencia en determinadas materias (como las matemáticas, las ciencias naturales o las lenguas extranjeras). Esta competencia puede exigirse para la obtención del certificado de estudios secundarios o debe demostrarse en determinados exámenes de ingreso. Otro ejemplo puede ser la exigencia de una calificación superior a la minima para la obtención del certificado de estudios secundarios. Las Secciones IV y VI tratan de los requisitos generales y específicos. Cabe señalar que el principio de reconocimiento equitativo se aplica tanto a los requisitos generales como a los específicos.

B. Requisitos específicos

Véanse los "Requisitos generales".

SECCION II – COMPETENCIA DE LAS AUTORIDADES

Artículo II.1

Este artículo trata de las distintas competencias de las autoridades centrales de las Partes y de las distintas instituciones de educación superior en los asuntos contemplados por el presente Convenio, así como de las obligaciones de las Partes según las distintas categorías de competencias. Las disposiciones de este artículo son fundamentales para la determinación de las obligaciones de las Partes en virtud de los artículos subsiguientes del presente Convenio. En el párrafo 3 se estipula claramente que las obligaciones de las Partes en virtud de otros artículos del Convenio se rigen por lo dispuesto en los párrafos 1 y 2.

En el presente artículo se procura restablecer el equilibrio entre las obligaciones incumbentes a las Partes en que las autoridades tienen competencias en materia de reconocimiento y aquellas en que la competencia incumbe a las instituciones de educación superior. Aun reconociéndose las limitadas facultades de las autoridades estatales en los Estados en que las decisiones en materia de reconocimiento no incumben a las autoridades centrales, este artículo impone a las autoridades de esas Partes la obligación de velar por que la información sobre las disposiciones del Convenio se difunda en todos las instituciones de educación superior situadas en sus respectivos territorios y de instar a dichas instituciones a que respeten el Convenio. Se señala la importante función de las instituciones de la ENIC en la difusión de dicha información.

Artículo II.3

Basado en el Artículo 9 a) del Convenio europeo de convalidación académica de cualificaciones universitarias (STE N° 32, 1959), este artículo enuncia el principio de que el presente Convenio no afectará ninguno de los convenio bilaterales o multilaterales ni los acuerdos existentes entre las Partes que contengan disposiciones más favorables que el presente Convenio, ni tampoco imposibilitará la celebración ulterior de tales acuerdos o convenios entre las Partes. Tales convenios o acuerdos podrán celebrarse, por ejemplo, en el marco de la Unión Europea, el Consejo Nórdico de Ministros o la Comunidad de Estados Independientes.

SECCION III – PRINCIPIOS FUNDAMENTALES RELATIVOS A LA EVALUACION DE LAS CUALIFICACIONES

Artículo III.1

Este artículo estipula que todas las Partes tienen la obligación de proceder a una evaluación equitativa de todas las solicitudes de reconocimiento de estudios cursados o de cualificaciones, certificados, diplomas o títulos obtenidos en otra Parte. La evaluación se hará a petición de la persona interesada para las cualificaciones mencionadas en la solicitud. Se podrá exigir a los solicitantes que presenten pruebas documentales de sus cualificaciones. La evaluación podrá consistir en un simple dictamen o en una decisión oficial de reconocimiento adoptada por la autoridad competente. La evaluación deberá basarse en los conocimientos técnicos adecuados y en procedimientos y criterios transparentes y se deberá efectuar en un plazo y a un coste razonables. Los centros nacionales de información (véase la Sección IX) podrán desempeñar una función clave en la realización de estas evaluaciones.

La expresión "acceso suficiente" significa que todas las Partes deberán adoptar disposiciones para la evaluación de las cualificaciones a los distintos fines del Convenio. Cada Parte determinará la índole exacta y la organización de dichas disposiciones, pero de este artículo se infiere que ninguna Parte podrá optar por no adoptar ningún tipo de medida para un determinado tipo de evaluación (por ejemplo, la evaluación con miras a estudios complementarios o al ejercicio de una actividad laboral; se recuerda que, en lo que respecta a esta última, el presente Convenio no cubre las profesiones reglamentadas). Cada Parte deberá definir el alcance y la amplitud de estas medidas, que serán razonables con respecto a la solicitud de evaluación. En este contexto, cabe destacar que la expresión "acceso suficiente" no supone un acceso ilimitado. Una Parte podrá, por ejemplo, negarse a efectuar una nueva evaluación de una cualificación ya evaluada con el mismo fin en la misma Parte, a menos que el solicitante pueda apoyar su solicitud con la presentación de nuevas informaciones sustanciales. Así, una institución de educación superior podrá negarse a evaluar una cualificación obtenida en el extranjero para el acceso a la educación superior si dicha cualificación ya ha sido evaluada con fines de acceso por otra institución perteneciente al sistema de educación superior de la misma Parte.

El artículo estipula, además, que las Partes tienen la obligación de efectuar esta evaluación de modo no discriminatorio. No se podrá negar el reconocimiento únicamente porque la cualificación sea extranjera y no nacional, y no se podrán tener en cuenta circunstancias ajenas al valor académico de las cualificaciones. No se podrá negar el reconocimiento de cualificaciones en historia o en una lengua extranjera, por ejemplo, únicamente porque la cualificación se obtuvo en determinado país o debido al origen o las convicciones del titular. Conviene hacer hincapié, a este respecto, en que el Convenio se aplica a todas las personas cuyas cualificaciones se obtuvieron en una o varias de las Partes. Su aplicación no se limita a los nacionales o residentes de esas Partes.

Cabe señalar que el derecho a un reconocimiento equitativo no entraña el derecho a un reconocimiento a toda costa y en cualquier circunstancia. El concepto de equidad se aplica al procedimiento y a los criterios de reconocimiento. La decisión de no reconocer una cualificación determinada no es contraria al derecho del solicitante a un reconocimiento equitativo si el procedimiento y los criterios aplicados han sido equitativos.

Artículo III.2

Este artículo destaca la importancia de instaurar procedimientos apropiados para el tratamiento de las solicitudes de reconocimiento de cualificaciones. Estos procedimientos se aplican a la evaluación de las cualificaciones, independientemente de que se las reconozca o no en última instancia. Esta disposición se basa en el principio de que corresponde a la autoridad que evalúa la solicitud demostrar que el solicitante no reúne las condiciones exigidas para el reconocimiento. No corresponde al solicitante probar que sus cualificaciones responden a las normas del país en que se solicita el reconocimiento.

Se deberá informar al solicitante del procedimiento que se seguirá para el examen de su solicitud. Los procedimientos deberán ser coherentes en el sentido en que las distintas instituciones de educación superior de un país no deberán tratar las solicitudes de manera muy diferente. Se podría pedir a la Red ENIC que elabore un código de buena práctica para la evaluación de las cualificaciones obtenidas en el extranjero y cada centro nacional podría desempeñar una función importante en su país, difundiendo la información sobre la buena práctica entre las instituciones de educación superior y los demás organismos encargados de evaluar las cualificaciones obtenidas en el extranjero.

Artículo III.3

Este artículo hace hincapié en que incumbe en primer lugar al solicitante proporcionar las informaciones necesarias para el examen de su solicitud. Forma parte integrante de este deber la obligación de proporcionar tales informaciones "de buena fe", esto es, proporcionar informaciones correctas y verídicas, sin omitir deliberadamente ninguna información pertinente ni proporcionar informaciones falsas o que puedan inducir a error.

Sin embargo, el artículo destaca también que incumbe a las instituciones de educación proporcionar a sus egresados, a las instituciones de educación superior en que éstos solicitan el reconocimiento de sus cualificaciones o a las autoridades del país en que solicitan el reconocimiento, según proceda, todas las informaciones pertinentes para el examen de una solicitud de reconocimiento de cualificaciones obtenidas en ellos. La expresión "institución de educación" comprende las instituciones de educación superior y los establecimientos que confieren cualificaciones que dan acceso a la educación superior. Conviene señalar, sin embargo, que en algunas de las Partes esta información sólo podrá comunicarse a otra institución a petición del solicitante.

Esas informaciones se proporcionarán "en un plazo razonable". Por un lado, esta expresión significa que las instituciones de educación superior deberán proporcionar lo antes posible las informaciones solicitadas para que la solicitud pueda tratarse en un plazo razonable (véase el Artículo III.5). Por otro, significa que los esfuerzos de las instituciones de educación superior por satisfacer las solicitudes tienen ciertos límites. Si bien las autoridades competentes deben definir explícitamente lo que consideran un "plazo razonable", podrán declarar, a título indicativo, que la obligación de proporcionar información puede considerarse limitada, o aun inexistente, cuando la solicitud se refiera a cualificaciones obtenidas en la institución mucho tiempo atrás, cuando la información solicitada se pueda conseguir fácilmente en otras fuentes bien conocidas o cuando no sea asequible sin una búsqueda a fondo en los archivos.

Esas informaciones pueden ser transcripciones de las partes pertinentes de los registros de la institución, informaciones sobre los estudios cursados y los resultados obtenidos. El artículo, leído conjuntamente con el Artículo III.1, destaca asimismo que incumbe a las Partes imponer a sus instituciones de educación la obligación de proporcionar la información solicitada. Así, por ejemplo, ninguna Parte ni ninguna institución de educación de una Parte podrá negar tales informaciones por razones políticas, religiosas o de otro tipo.

Artículo III.4

Este artículo destaca la importancia de que los sistemas de educación superior, así como la enseñanza que da acceso a la educación superior, sean comprensibles para los medios académicos y, en particular, para los expertos en reconocimiento académico y los evaluadores de cualificaciones de las otras Partes. Destaca asimismo que incumbe a las Partes proporcionar información pertinente sobre sus propios sistemas de educación. Los centros nacionales de información sobre reconocimiento y movilidad (véanse las Secciones IX y X) deberán desempeñar una función clave en la difusión de tales informaciones.

Artículo III.5

El principio del derecho del solicitante a recibir una respuesta en un plazo razonable es fundamental para la buena práctica y reviste una importancia especial para las personas que solicitan el reconocimiento con objeto de continuar sus estudios o utilizar sus cualificaciones para ejercer una actividad lucrativa. Si no se responde favorablemente a la solicitud de reconocimiento, los solicitantes podrán verse obligados a cursar estudios complementarios para reunir las condiciones exigidas para la concesión del reconocimiento. Si la decisión relativa a la solicitud sufre un retraso considerable, los solicitantes podrán verse forzados a emprender esos estudios para evitar nuevos retrasos, aun si sus solicitudes pueden recibir en última instancia una respuesta favorable. Se insta a las Partes a que hagan pública su definición del "plazo razonable" estipulado en los Artículos III.4 y III.5 del presente Convenio y a que informen al respecto a los solicitantes. En este contexto, se recuerda que las Directivas Generales de la Unión Europea sobre reconocimiento profesional (Directivas del Consejo 89/48/EEC y 92/51/EEC) estipulan un plazo de cuatro meses para adoptar una decisión sobre reconocimiento profesional.

Se indica explícitamente que el "plazo razonable" debe contarse a partir del momento en que el solicitante ha proporcionado todas las informaciones necesarias para poder adoptar una decisión sobre su caso. Sin embargo, se entiende que la institución que examina la solicitud deberá enviar toda petición de informaciones complementarias en un plazo razonable a partir del día en que la institución haya recibido la solicitud y que tales peticiones de informaciones complementarias serán razonables y no se formularán únicamente con objeto de evitar o aplazar la decisión.

Si bien no es necesario justificar una decisión favorable para el solicitante, se deben exponer en cambio los motivos de una decisión desfavorable. La disposición que estipula que incumbe a la autoridad que examina la solicitud demostrar que el solicitante no reúne los requisitos para el reconocimiento (véase el Artículo III.2) está estrechamente relacionada con el derecho de apelación del solicitante. Las modalidades y los procedimientos relativos a tales apelaciones se ajustarán a la legislación en vigor en la Parte interesada, aunque el tratamiento de la apelación deberá ser objeto de las mismas exigencias de transparencia, coherencia y seriedad que las que se imponen en el primer examen de la solicitud. Se deberán proporcionar informaciones sobre las modalidades de interposición de un recurso y los plazos correspondientes. Cuando el solicitante pueda obtener el reconocimiento sometiéndose a exámenes suplementarios o por otros medios, se le deberán proporcionar esas informaciones.

SECCION IV – RECONOCIMIENTO DE CUALIFICACIONES
QUE DAN ACCESO A LA EDUCACION SUPERIOR

Artículo IV.1

Este artículo se refiere a los requisitos generales de acceso a la educación superior, por oposición a los requisitos de acceso únicamente a determinados tipos o programas de educación superior (véase el Artículo IV.2). El principio fundamental del presente Convenio es que las cualificaciones que permiten a su titular acceder a la educación superior en una Parte deberían darle el mismo derecho en las otras Partes. Se recuerda que el "acceso" supone la evaluación de las cualificaciones de los solicitantes a fin de determinar si reúnen los requisitos generales para ingresar en la educación superior, pero que su ingreso efectivo puede estar supeditado al número de plazas disponibles ("admisión"). Por consiguiente, el acceso es una primera etapa para poder cursar estudios de educación superior. En algunos casos, el acceso permite automáticamente la admisión, pero en la mayoría de los casos la admisión es la segunda etapa para poder cursar estudios de educación superior y la admisión no se concederá a todos los solicitantes con derecho de acceso (véanse las definiciones de "acceso" y "admisión" en la Sección I).

Sin embargo, una Parte podrá negarse a conceder el reconocimiento cuando pueda demostrar que existe una diferencia sustancial entre sus propios requisitos generales de acceso y los de la Parte en que se obtuvo la cualificación en cuestión. Esas diferencias pueden referirse al contenido de la educación primaria y secundaria, como por ejemplo:

* una diferencia sustancial entre la enseñanza general y la enseñanza técnica especializada;

* una diferencia de duración de los estudios que afecta de modo sustancial al contenido del programa de estudios;

* la presencia, ausencia o importancia de determinadas materias, como los cursos esenciales o las materias no académicas;

* una diferencia importante de finalidad, por ejemplo entre un programa cuya finalidad principal es preparar para el ingreso en la educación superior y un programa cuya finalidad principal es preparar para el ingreso en el mundo del trabajo.

Estos ejemplos constituyen algunos casos en que puede haber diferencias importantes. Cabe señalar, empero, que no se debe considerar sustancial toda diferencia en relación con uno de estos aspectos.

Por regla general, cuando se examinan las diferencias sustanciales entre las dos cualificaciones en cuestión, se insta a las Partes y a las instituciones de educación superior a que consideren, en lo posible, el valor de las cualificaciones sin proceder automáticamente a una comparación de la duración de los estudios requeridos para obtenerlas. Incumbe a la Parte o a la institución que se propone negar el reconocimiento demostrar que las diferencias en cuestión son sustanciales

La expresión "cualificaciones conferidas por otras Partes" comprende las cualificaciones pertenecientes al sistema de educación de una Parte pero obtenidas en una escuela u otra institución situada fuera de su territorio.

Artículo IV.2

El Artículo IV.2 está destinado a aclarar que las Partes que no disponen de un sistema de reconocimiento deberían proporcionar, como alternativa, un sistema de evaluación. No significa que una Parte que dispone de un sistema de reconocimiento podría decidir en algún caso particular proporcionar únicamente una evaluación.

Artículo IV.3

Este artículo se refiere a las cualificaciones que dan acceso únicamente a determinados tipos de programas de educación superior, como la enseñanza técnica o los estudios de enfermería, o únicamente a determinados tipos de instituciones o a la educación superior no universitaria en general, pero no a las universidades. El diploma HAVO (Hoger Algemeen Vormend Onderwijs) conferido en los Países Bajos, que da acceso a programas de educación superior en los hogescholen holandeses, es un ejemplo del último caso.

Artículo IV.4

Este artículo se refiere a los casos en que, además de los requisitos generales de acceso a la educación superior contemplados en los Artículos IV.1 y IV.2, se estipulan requisitos específicos de acceso a ciertos programas de estudios. Esos requisitos específicos pueden ser, por ejemplo:

a) el acceso a un cierto ciclo de estudios reservado exclusivamente a los titulares de un diploma conferido en ciencias naturales o, según sea el caso, en el sector clásico del segundo ciclo de la educación secundaria;

b) el conocimiento de una cierta materia como una lengua antigua o moderna, la física, la química, las matemáticas o la filosofía;

c) un periodo de prácticas;

d) cualquier otro certificado complementario que se exija además del diploma escolar.

Los requisitos específicos sólo se impondrán cuando sean absolutamente necesarios desde el punto de vista educacional. No deben servir en modo alguno para excluir a estudiantes con cualificaciones conferidas en una Parte. Por regla general, se podrá exigir a los titulares de cualificaciones conferidas en una Parte que reúnan las mismas condiciones que las que se exigen a los titulares de cualificaciones similares de la Parte interesada que desean cursar los mismos estudios. Las Partes y sus instituciones de educación superior deberán, empero, adoptar una actitud benévola al determinar si los estudiantes titulares de cualificaciones conferidas en una Parte reúnen tales condiciones.

Artículo IV.5

Este artículo trata de los casos en que los requisitos generales de acceso a la educación superior en una Parte consisten en presentar un certificado de estudios secundarios y un examen suplementario, organizado y normalizado en el plano nacional o central. Los exámenes destinados específicamente a verificar si los solicitantes reúnen los requisitos específicos de acceso a ciclos de estudios particulares se tratan en el Artículo IV.7.

Cuando consideren la posibilidad de aplicar este artículo, las Partes deberán distinguir entre los sistemas en que la finalidad del examen suplementario es establecer un mecanismo suplementario de selección entre candidatos altamente calificados y los sistemas en que la finalidad del examen es establecer un mecanismo suplementario para determinar si los candidatos reúnen efectivamente las condiciones de acceso a la educación superior. La aplicación de este artículo supone que las Partes tienen motivos suficientes para suponer que el examen cumple esta última función.

Si, como se explica más arriba, la presentación de un examen suplementario se exige en una Parte para el acceso general a la educación superior, las otras Partes podrán exigir que los solicitantes de esta Parte cumplan ese requisito antes de concederles el acceso a la educación superior. Otra solución sería que las Partes ofrezcan a los solicitantes la posibilidad de reunir los requisitos suplementarios en el sistema de educación del Estado en que se solicita el acceso, por ejemplo organizando exámenes especiales del mismo tipo y/u organizando cursos preparatorios. Este artículo se aplica únicamente a los solicitantes titulares de cualificaciones de las Partes en que los exámenes suplementarios constituyen una parte esencial del conjunto de requisitos de acceso a la educación superior. Se deberá aplicar con prudencia y buena fe y en ningún caso únicamente con objeto de limitar el número de solicitantes de un país determinado.

Artículo IV.6

Este artículo reconoce el hecho de que la admisión selectiva parece imponerse cada vez más como la norma en un gran número de países de la región europea. La admisión en un institución de educación superior o en determinados programas de una institución puede ser limitada por consideraciones financieras, por razones de capacidad de acogida, para limitar el número de personas que ejercen determinadas profesiones o por otras razones, sin menoscabo del derecho de una persona al reconocimiento de cualificaciones que dan acceso a la educación superior en general o a un programa de educación superior en particular. El sistema establecido para administrar la admisión selectiva puede variar según los países. Los sistemas de admisión pueden funcionar en los planos nacional, subnacional o de otro tipo, o a nivel de las instituciones. Se suelen utilizar varios tipos de sistemas de admisión selectivos, como por ejemplo el numerus clausus.

La aplicación de un sistema de admisión selectivo, empero, no deberá ser discriminatoria. Esto significa, en particular, que no se deberá excluir a los titulares de cualificaciones conferidas en otra Parte únicamente debido al origen de sus cualificaciones. La evaluación de las cualificaciones conferidas en otra Parte deberá efectuarse de acuerdo con los principios de equidad y no discriminación enunciados en la Sección III.

Conviene señalar, no obstante, que en algunos casos limitados, la nacionalidad o la residencia puede ser un criterio decisivo para la admisión en determinados tipos de educación superior, como las academias militares o la educación superior cuya finalidad exclusiva es preparar a los estudiantes para cierto número de funciones reservadas a los nacionales del país interesado. En algunos países, podría tratarse de los programas de estudios que preparan para carreras en la administración pública o en algunas de sus dependencias, si la nacionalidad constituye una condición indispensable para la obtención de un empleo en la administración pública o en una de sus dependencias para las cuales prepara el programa de estudios. En algunos países, el acceso a algunos programas de estudios muy onerosos, como la medicina, puede estar supeditado también a condiciones de nacionalidad o residencia.

Artículo IV.7

Este artículo proclama que una institución tiene el derecho de negar la admisión a solicitantes calificados pero que no pueden demostrar un dominio suficiente de la(s) lengua(s) de enseñanza de la institución interesada. Esta(s) lengua(s) no tiene(n) que ser forzosamente la(s) lengua(s) oficial(es) del país en que está situada la institución. Por ejemplo, si una persona solicita la admisión en un programa de estudios impartido totalmente en inglés, en una institución situada en un país con otra lengua oficial, se podrá exigir el conocimiento del inglés y no el de la lengua local. Otro ejemplo sería el de una persona que solicita la admisión en una universidad catalana en que, según el programa de estudios, se podría exigir el conocimiento del catalán en vez o además del español (castellano). Este artículo confiere también a una institución el derecho de exigir un conocimiento pasivo de una lengua determinada, distinta de la lengua de enseñanza, si tal conocimiento es necesario para los trabajos de lectura prescritos en el programa de estudios en cuestión. Este artículo no se opone a que una institución tenga el derecho de exigir de los estudiantes de lenguas extranjeras un determinado nivel inicial de conocimientos.

Artículo IV.8

Este artículo enuncia el principio de que, cuando una Parte acepta cualificaciones no tradicionales como base de acceso a la educación superior, debe tener en cuenta a los solicitantes que han obtenido sus cualificaciones no tradicionales en otras Partes del mismo modo que los solicitantes que las obtuvieron en la Parte donde se solicita el reconocimiento.

Este artículo no obliga en modo alguno a las Partes donde no existe ninguna posibilidad de acceder a la educación superior mediante cualificaciones no tradicionales.

La expresión "cualificaciones no tradicionales" se refiere a las cualificaciones distintas del certificado de estudios secundarios que se suelen aceptar como base de acceso a la educación superior (acompañadas de cualquier tipo de examen de ingreso sobre una materia general o específica o de otros requisitos), como, por ejemplo, una experiencia personal o profesional específica. Las cualificaciones no tradicionales pueden dar acceso a la educación superior en general o únicamente a determinados tipos de educación superior.

Artículo IV.9

Este artículo refleja el incremento del número de instituciones de educación que no forman parte del sistema de educación del país en el que están situados.

Habida cuenta de la gran diversidad existente en lo tocante a:

a) el régimen y la calidad de dichas instituciones y
b) el grado en que están sometidos sus programas a una evaluación institucional,

tal vez algunas Partes estimen necesario excluir a algunas de estas instituciones del ámbito de aplicación del presente Convenio. Aun cuando dicha opción sea legítima, se pide a las Partes que apliquen el Artículo IV.9 con moderación y de conformidad con los principios fundamentales del presente Convenio.

SECCION V – RECONOCIMIENTO DE PERIODOS DE ESTUDIOS

Artículo V.1

Este artículo enuncia el principio fundamental de que los periodos de estudios cursados en el extranjero se reconocerán a menos que pueda demostrarse que existe una diferencia sustancial entre el periodo de estudios cursado en el extranjero y la parte del programa de educación superior que debe reemplazar. Incumbe a la Parte o a la institución que no desea conceder el reconocimiento demostrar que las diferencias en cuestión son sustanciales. El artículo no establece distinción alguna entre los participantes en programas de movilidad organizados y los que se desplazan "por libre".

Se entiende que podría resultar más difícil para una autoridad competente en materia de reconocimiento demostrar la existencia de diferencias sustanciales cuando se trata del reconocimiento de periodos de estudios que cuando se trata del reconocimiento de cualificaciones de acceso (Sección IV) o de cualificaciones de educación superior (Sección VI). Por consiguiente, es necesario impartir directrices a este respecto; la Red ENIC podría proponerlas, teniendo en cuenta la experiencia de las instituciones de educación superior. Por ejemplo, si bien la definición de "diferencias sustanciales" puede tener en cuenta la calidad y las diferencias principales en el contenido de los programas, las Partes deberán dar muestras de flexibilidad suficiente en sus definiciones. Se destaca en particular el hecho de que una definición restrictiva del concepto de "diferencias sustanciales" en relación con el contenido de los cursos puede tener consecuencias negativas para la movilidad académica.

Artículo V.2

El Artículo V.2 está destinado a aclarar que las Partes que no disponen de un sistema de reconocimiento deberían proporcionar, como alternativa, un sistema de evaluación. No significa que una Parte que dispone de un sistema de reconocimiento podría decidir en algún caso particular proporcionar únicamente una evaluación.

Artículo V.3

Este artículo indica algunas condiciones que pueden facilitar el reconocimiento de periodos de estudios en el extranjero, en especial en el contexto de los programas de movilidad organizados. Conviene hacer hincapié en que, si bien las Partes pueden condicionar el reconocimiento de periodos de estudios al cumplimiento de estas condiciones, pueden también optar por no considerarlas como condiciones necesarias para el reconocimiento de periodos de estudios.

Este artículo destaca que los acuerdos previos entre la institución en que se ha obtenido la cualificación y aquella en que se solicita el reconocimiento pueden facilitar considerablemente este último. Esos acuerdos previos son a menudo acuerdos entre dos o más instituciones, celebrados no sólo para estudiantes individuales, sino también en el contexto de un programa conjunto que atañe a un grupo de estudiantes y cubre un periodo de varios años. Los acuerdos pueden ser bilaterales, pueden ser acuerdos entre varias instituciones de educación superior o acuerdos celebrados en el marco de programas de intercambio organizados, como SOCRATES (ERASMUS), TEMPUS, NORDPLUS o CEEPUS, o en el marco de un acuerdo general de reconocimiento de exámenes parciales, como las "Reglas relativas a la validez de los exámenes intermedios en los países nórdicos" aprobadas por el Consejo Nórdico de Ministros (Nordiska ministerrå dets beslut om nordisk tentamensgiltighet). Pueden también comprender la utilización de un sistema de transferencia de créditos, como el sistema ECTS (European Credit Transfer System – Sistema europeo de transferencia de créditos) de la Unión Europea.

El artículo destaca también la importancia de que los solicitantes presenten pruebas documentales de que han cursado con éxito el periodo de estudios cuyo reconocimiento se solicita, así como de que las instituciones de educación superior expidan los documentos pertinentes a sus estudiantes extranjeros que cursan periodos de estudios en la institución.

SECCION VI – RECONOCIMIENTO DE CUALIFICACIONES DE EDUCACION SUPERIOR

Artículo VI.1

Aunque las decisiones de reconocimiento pueden tener en cuenta otros factores además de los conocimientos y las aptitudes certificados por la cualificación de educación superior, este artículo enuncia el principio fundamental de que las Partes deben reconocer las cualificaciones de educación superior obtenidas en instituciones de educación superior situadas en cualquiera de las demás Partes, a menos que se pueda demostrar que existe una diferencia sustancial entre la cualificación cuyo reconocimiento se solicita y la cualificación correspondiente del país en que se solicita. Se hace hincapié en que la diferencia debe ser a la vez sustancial y pertinente con respecto a la definición propuesta a este respecto por las autoridades competentes en materia de reconocimiento. El reconocimiento no podrá negarse por motivos ajenos a la cualificación o al fin para el cual se solicita. Corresponde a la Parte o la institución de educación superior que no desee conceder el reconocimiento demostrar que la diferencia es sustancial.

Se debe establecer una distinción entre los conocimientos y las aptitudes certificados por la cualificación de educación superior y los otros requisitos exigidos para un reconocimiento con fines de empleo basado en dicha cualificación. En virtud del presente artículo, se reconocerán las cualificaciones conferidas en otras Partes en la medida en que respondan a los requisitos estipulados en este artículo, como condición previa para el reconocimiento con fines de empleo en relación con los conocimientos y las aptitudes certificados por la cualificación de educación superior (véase también el Artículo VI.2). Además, en particular en el caso de las profesiones reglamentadas, las autoridades competentes de las Partes podrán exigir otros requisitos para el reconocimiento de cualificaciones finales de educación superior con fines de empleo, por ejemplo haber efectuado periodos de prácticas complementarios o posteriores a los programas de educación superior, o tener conocimientos suficientes de la(s) lengua(s) oficial(es) o regional(es) del país en que se solicita el reconocimiento. El presente Convenio no contempla tales requisitos suplementarios para el reconocimiento de cualificaciones finales de educación superior ni afecta el presente artículo en modo alguno a las leyes ni a los reglamentos nacionales relativos al ejercicio de actividades laborales remuneradas. Si una parte considerable de los estudios realizados por el solicitante para la cualificación en cuestión se ha cursado en una institución no reconocida como elemento constitutivo del sistema de educación superior de una Parte, las Partes podrán considerar que esto constituye una diferencia sustancial según lo estipulado en este artículo.

Las autoridades competentes en materia de reconocimiento de cualificaciones de educación superior serán, las más de las veces, las instituciones de educación superior, pero podrán ser también otros organismos, a menudo creados ex profeso. Tal es el caso, por ejemplo, de la Staatsprüfung alemana para la medicina, la odontología, la farmacia, el derecho y la formación docente. Para garantizar el interés público particular de estas profesiones, los ministerios alemanes han prescrito los principales temas de examen para esos programas de educación superior en Alemania. Sin embargo, la responsabilidad de la calidad de la enseñanza y la investigación recae por completo en la universidad y las comisiones de exámenes de Estado están integradas principalmente por el personal académico de la institución de educación superior en que se imparte la disciplina en cuestión. En consecuencia, las universidades consideran que las Staasprüfungen tienen el mismo nivel académico que sus propios diplomas y la misma validez para la admisión en los estudios de doctorado. En la mayoría de los países de Europa Central y Oriental, los exámenes iniciales cumplen también una doble función: permiten ingresar en la profesión y acceder a los estudios de doctorado.

Artículo VI.2

El Artículo VI.2 está destinado a aclarar que las Partes que no disponen de un sistema de reconocimiento deberían proporcionar, como alternativa, un sistema de evaluación. No significa que una Parte que dispone de un sistema de reconocimiento podría decidir en algún caso particular proporcionar únicamente una evaluación.

Artículo VI.3

Este artículo trata de las posibles consecuencias del reconocimiento de las cualificaciones de educación superior conferidas en otras Partes. El reconocimiento podrá solicitarse con miras a alcanzar uno o varios de los objetivos enunciados.

El inciso a) se refiere al derecho de solicitar en cualquiera de las Partes el acceso a estudios complementarios de educación superior, a determinados ciclos de estudios o a exámenes. Esta disposición estipula explícitamente que un solicitante titular de cualificaciones conferidas en otra Parte tiene el derecho de solicitar el acceso a los cursos preparatorios para el doctorado.

El inciso b) se refiere al derecho de los titulares de cualificaciones conferidas en otra Parte de utilizar su título extranjero. Las autoridades competentes de las Partes podrán conceder el derecho de utilizar el título en la forma exacta en que se confirió en la Parte interesada o en cualquier otra forma. Podrán también conceder el derecho de utilizar el título correspondiente del país en que se solicita el reconocimiento. El Convenio no impone límites al respecto a las autoridades competentes de las Partes, aunque las autoridades competentes en materia de reconocimiento podrán proscribir la utilización injustificada de traducciones de títulos y diplomas.

Además, este artículo se refiere al reconocimiento, con fines de empleo, de conocimientos y aptitudes certificados por una cualificación de educación superior conferida en otra Parte. Este artículo no contempla el reconocimiento de otros componentes de una cualificación, como los periodos de prácticas complementarios o posteriores a los programas de educación superior, ni afecta en modo alguno las leyes ni los reglamentos nacionales relativos al ejercicio de actividades profesionales o laborales, según sea el caso.

Artículo VI.4

El artículo se refiere a las mismas cuestiones que el Artículo VI.3, pero más concretamente a los casos en los que se aplica una decisión de evaluación y no de reconocimiento. Por consiguiente, el artículo habla de recomendación y no de consecuencias de la decisión.

Artículo VI.5

Este artículo se refiere a las mismas cuestiones que el Artículo IV.9, en lo tocante a la educación superior.

SECCION VII – RECONOCIMIENTO DE CUALIFICACIONES DE REFUGIADOS,
PERSONAS DESPLAZADAS Y PERSONAS ASIMILADAS A LOS REFUGIADOS

Artículo VII

El problema de los refugiados, las personas desplazadas y las personas asimiladas a los refugiados es cada vez más apremiante en Europa. Muchos de los refugiados, las personas desplazadas y las personas asimiladas a los refugiados no poseen las pruebas documentales de sus cualificaciones porque han tenido que abandonar sus pertenencias y documentos, porque es imposible comunicar con las instituciones en que se obtuvieron las cualificaciones, porque los expedientes y archivos pertinentes fueron destruidos en actos de guerra o violencia, o porque la información pertinente no se comunica por razones políticas o de otro tipo. Este artículo insta a las Partes a dar muestras de flexibilidad para el reconocimiento de las cualificaciones de los refugiados, las personas desplazadas y las personas asimiladas a los refugiados, dentro de los límites del sistema de cada Parte y de conformidad con las disposiciones constitucionales, legales y reglamentarias de cada Parte. Esto podría permitir el reconocimiento provisional de las cualificaciones reivindicadas sobre la base de una declaración jurada. En el caso de la convalidación de cualificaciones a los efectos de la continuación de los estudios, se estipularía que el reconocimiento podría anularse si el solicitante hubiera proporcionado informaciones falsas, o que se organizarían exámenes especiales para que los refugiados, las personas desplazadas y las personas asimiladas a los refugiados pudieran probar que poseen las cualificaciones que aseguran haber obtenido.

SECCION VIII – INFORMACION SOBRE LA EVALUACION
DE LAS INSTITUCIONES Y PROGRAMAS DE EDUCACION SUPERIOR

Artículo VIII.1

El Convenio obliga a las Partes a proporcionar toda la información disponible sobre el reconocimiento de instituciones y programas en cada Parte. No obliga a las Partes a proporcionar información sobre asuntos que no son de su competencia, ni las obliga a establecer una clasificación de las instituciones de educación superior.

A consecuencia de la diversificación de la educación superior, en muchos países ha aparecido una amplia gama de instituciones y programas de educación superior, entre ellos algunos de carácter privado. Esta evolución ha llevado a una mayor diversidad de las cualificaciones de educación superior y de la calidad de las cualificaciones del mismo nivel, pero obtenidas en distintas instituciones o en el marco de programas diferentes. Es indispensable conocer la calidad de una institución o un programa particular para determinar si se debe reconocer la cualificación conferida por dicha institución u obtenida en el marco de dicho programa. Este artículo impone a las Partes la obligación de proporcionar información pertinente sobre toda institución de educación perteneciente a su sistema de educación superior, así como sobre los programas organizados por estas instituciones (véanse las definiciones de "educación superior", "institución de educación superior" y "programa de educación superior" en la Sección I), para que las otras Partes dispongan de los conocimientos generales necesarios para decidir si se debe reconocer una cualificación determinada.

Conviene hacer hincapié en que el problema tratado en este artículo no atañe al carácter público o privado de las instituciones y los programas de educación superior ni a su funcionamiento, sino más bien a la información necesaria para evaluar las cualificaciones conferidas por esas instituciones o basadas en esos programas. Sin embargo, se reconoce que esto puede ser especialmente importante con respecto a las cualificaciones conferidas por instituciones de educación privadas, en donde no existe ninguna evaluación implícita o explícita de la institución mediante el procedimiento de financiación pública. Cuando el país a cuyo sistema de educación superior pertenece o pretende pertenecer la institución no proporciona ninguna información, el país en que se solicita el reconocimiento podrá optar por no reconocer las cualificaciones obtenidas en dicha institución o basadas en el programa en cuestión. Por consiguiente, una falta de información sobre esas instituciones y programas puede desfavorecer a los estudiantes que cursan sus estudios, o los han cursado, en instituciones privadas serias.

El artículo establece una distinción entre las Partes que han instaurado un sistema de evaluación oficial de las instituciones y programas de educación superior y aquellas que no lo han hecho. Las primeras deben proporcionar informaciones sobre los métodos y resultados de dicha evaluación y sobre las normas de calidad propias de cada tipo de institución y de programa de educación superior. Las segundas, aunque no disponen de un sistema oficial y tal vez ni siquiera de criterios oficiales de evaluación de las instituciones y programas, deberán no obstante proporcionar información sobre el reconocimiento de las distintas cualificaciones obtenidas en cualquier institución, o basadas en cualquier programa, perteneciente a su sistema de educación superior. En muchos casos, la información proviene de organismos no estatales, pero corresponde a las autoridades estatales establecer el sistema de información.

El Convenio, tanto en sus artículos operativos como en las definiciones de la Sección I, se refiere a las instituciones y programas pertenecientes al sistema de educación superior de una Parte y no a las instituciones y programas situados o en actividad en el territorio de una Parte. Este nuevo matiz con respecto a los convenios anteriores se introdujo para tener en cuenta el fenómeno reciente pero generalizado del funcionamiento transnacional de algunas instituciones de educación superior, por ejemplo las instituciones en régimen de concesión o franquicia.

Artículo VIII.2

Para interpretar este artículo, conviene remitir a las definiciones de "educación superior", "institución de educación superior" y "programa de educación superior" (Sección I).

El presente artículo destaca la importancia de proporcionar información pertinente sobre el sistema de educación superior de una Parte. Enumera algunos tipos importantes de información al respecto. La información puede provenir de las autoridades estatales o de otros organismos. Se hace hincapié en la importante función que desempeñan en este sentido los centros nacionales de información (véanse las Secciones IX y X). Se podría encomendar a la Red ENIC que propusiera un modelo de documento para proporcionar las informaciones indicadas en la Sección VIII.

Se establece una distinción entre las instituciones de educación superior y los programas de educación superior, ya que una institución de educación superior puede tener varios tipos de programas y de criterios de acceso y los tipos de cualificaciones conferidas pueden variar según los programas.

La obligación de las Partes de proporcionar información sobre las instituciones de educación situadas fuera de sus respectivos territorios que éstas consideran parte integrante de sus respectivos sistemas de educación, es extensiva a las instituciones que confieren cualificaciones que dan acceso a la educación superior.

La obligación de "publicar" las informaciones mencionadas en este artículo puede satisfacerse de diversas maneras, entre ellas la publicación electrónica y la publicación de material destinado a un grupo reducido de destinatarios, como por ejemplo los centros nacionales de información de otras Partes.

SECCION IX – INFORMACION EN MATERIA DE CONVALIDACION

Artículo IX.1

Es muy importante que las descripciones de las cualificaciones obtenidas sean transparentes para facilitar el reconocimiento de las cualificaciones de educación superior obtenidas en el extranjero, así como de las cualificaciones que dan acceso a la educación superior. Un ejemplo de sistema transparente de descripción de las cualificaciones podría ser el sistema de créditos. Todo sistema de créditos y todo sistema de transferencia de créditos establecido por una Parte o un institución de educación superior debe, en lo posible, ser compatible con los de las demás Partes y sus instituciones de educación superior. Se recuerda la existencia del sistema ECTS (European Credit Transfer System – Sistema europeo de transferencia de créditos) de la Unión Europea.

Artículo IX.2

Este artículo insta a las Partes a crear y mantener un centro nacional de información y define sus funciones en el plano nacional. Sus funciones en el plano internacional se definen en la Sección X "Mecanismos de aplicación". Los centros nacionales de información mencionados en este artículo constituyen la Red ENIC.

Cada Parte, si no lo ha hecho todavía en el momento de la entrada en vigor del Convenio, creará o designará un centro nacional de información y notificará al respecto a uno de los depositarios del Convenio. Por regla general, cada Parte tendrá un solo centro. Sin embargo, se reconoce que, en algunos casos, las políticas y estructuras nacionales de un Estado pueden instarlo a crear más de un centro, en particular:

a) en una estructura federal de gobierno que comprenda, por ejemplo, varias comunidades lingüísticas en el mismo país;

b) cuando se ha encomendado a varios centros especializados la tarea de proporcionar información en materia de reconocimiento y movilidad;

c) cuando se ha encomendado a varios centros especializados la tarea de proporcionar información sobre los distintos tipos de programas de educación superior y de cualificaciones, como la enseñanza universitaria y la educación superior no universitaria.

En términos de organización y ubicación, el centro nacional de información podrá estar situado en un ministerio, en un organismo independiente o semiindependiente o en una institución de educación superior. Cualquiera que sea el modelo de organización escogido, el centro deberá desempeñar funciones y responsabilidades nacionales (salvo en muy pocos casos, por ejemplo cuando se creen centros distintos para comunidades lingüísticas diferentes).

El centro nacional de información, de conformidad con las leyes y los reglamentos nacionales, deberá prestar asesoramiento y proporcionar información en materia de reconocimiento y evaluación de las cualificaciones, tanto a personas como a entidades, en particular:

a) los estudiantes;
b) las instituciones de educación superior;
c) el personal de las instituciones de educación superior;
d) los ministerios encargados de la educación superior;
e) los padres de alumnos;
f) los empleadores;
g) los centros nacionales de información de otras Partes y de otras entidades internacionales asociadas;
h) cualquier otra Parte interesada.

En algunos países, según la legislación nacional, el centro nacional de información puede adoptar también decisiones en materia de reconocimiento.

Para que una Parte cumpla las obligaciones impuestas por el Convenio, es importante que el centro nacional de información disponga de recursos suficientes para el desempeño de sus funciones. Estos recursos comprenden un personal competente en número suficiente, medios técnicos y un presupuesto suficiente para permitirle establecer contactos eficaces con las instituciones de educación superior del país en que está situado el centro y con los centros nacionales de información de las otras Partes.

Artículo IX.3

El Suplemento UNESCO/Consejo de Europa sobre diplomas se suele considerar un instrumento útil para fomentar la transparencia de las cualificaciones de educación superior y se han adoptado medidas para promover su utilización en una escala más amplia.

El Suplemento UNESCO/Consejo de Europa sobre diplomas explica el contenido y la forma de las cualificaciones conferidas por las instituciones de educación superior. No reemplaza ni modifica dichas cualificaciones. Por el contrario, el Suplemento sobre diplomas procura explicar las cualificaciones de modo comprensible en el plano internacional. Por consiguiente, el Suplemento sobre diplomas es útil para las instituciones de educación superior en sus relaciones con instituciones asociadas en otros países, por ejemplo en el marco de intercambios de estudiantes. La Red ENIC deberá revisar periódicamente el Suplemento sobre diplomas a los efectos de actualizar su contenido y facilitar su utilización.

La integración del Suplemento sobre diplomas como uno de los mecanismos de aplicación del Convenio destaca su importancia y compromete a las Partes a intensificar sus esfuerzos por promover su uso generalizado.

Para autenticar los periodos de estudios, se recomienda la utilización de los expedientes académicos.

SECCION X – MECANISMOS DE APLICACION

Artículo X.1

Este artículo enumera los mecanismos que han de establecerse con miras a prestar asistencia a las Partes en la aplicación del Convenio, como se propone en el estudio de viabilidad (capítulo 16).

Artículo X.2

Este artículo instituye el Comité del Convenio sobre Reconocimiento de Cualificaciones relativas a la Educación Superior en la Región Europea, según el modelo del Comité Regional para Europa creado en virtud del Convenio de la UNESCO de Convalidación de Estudios, y Títulos o Diplomas relativos a Educación Superior en los Estados de la Región Europa. El Comité está integrado por los representantes de las Partes y debe distinguirse de la red de centros nacionales de información creada en virtud del Artículo X.3. Cabe señalar, empero, que las Partes pueden designar como representantes en el Comité a los representantes de sus respectivos centros nacionales de información, como ha sido la práctica habitual en el caso del Comité Regional de la UNESCO.

Se definen las funciones principales del Comité, aunque se prevé aprobar por separado su reglamento. Este reglamento definirá la composición del Comité, la duración de su mandato y las atribuciones generales del Presidente, los representantes y los observadores, el quórum, el procedimiento de votación, etc., basándose en el Reglamento del Comité Regional de la UNESCO para Europa.

Las recomendaciones, las declaraciones y los códigos de buena práctica son instrumentos importantes para la aplicación del Convenio. Imparten orientación sobre determinados temas (por ejemplo, la función de los centros nacionales de información, el reconocimiento de cualificaciones de estudios secundarios o los procedimientos de reconocimiento) y completan las disposiciones del Convenio. Estos textos no obligan a las Partes, sino que proponen soluciones voluntarias a problemas comunes, en la medida en que expresan en términos generales la opinión compartida por todas las Partes, o al menos la mayoría de ellas, sobre las cuestiones tratadas. Este artículo impone a las Partes la obligación de difundir entre las autoridades competentes las recomendaciones, las declaraciones y los códigos de buena práctica aprobados de conformidad con el presente artículo y fomentar su aplicación.

Artículo X.3

La Red ENIC se creó en junio de 1994 mediante la fusión de las redes anteriormente separadas de las dos organizaciones: la Red NEIC del Consejo de Europa y la Red NIB de la UNESCO. La Red ENIC se creó por decisión del Comité Regional de la UNESCO para Europa y del Comité de Ministros del Consejo de Europa. En vista de que esta red es de crucial importancia para la aplicación concreta del Convenio, se consideró conveniente integrarla entre los mecanismos de aplicación mencionados de manera explícita en el Convenio.

Este artículo expone la composición y las funciones principales de dicha red en el marco de las actividades que le asigna el Convenio. El Convenio no contempla las otras actividades de la red. Este artículo expone también el procedimiento de

designación de los miembros de la red. Las Partes deben designar como miembros de la red a los centros nacionales de información establecidos o mantenidos en virtud del Artículo IX.2. Las funciones nacionales de los centros de información, así como la obligación de las Partes de adoptar todas las medidas necesarias para permitirles desempeñarlas, figuran en la Sección IX.

Los órganos competentes del Consejo de Europa y de la UNESCO adoptarán conjuntamente el mandato de la red por un periodo limitado y lo revisarán periódicamente.

SECCION XI – CLAUSULAS FINALES

Artículo XI.1

Este artículo estipula que todo Estado que sea Estado Miembro del Consejo de Europa, miembro de la Región Europa de la UNESCO, o cualquier otro signatario, Estado Contratante o Parte en el Convenio Cultural Europeo del Consejo de Europa y/o del Convenio de la UNESCO de Convalidación de Estudios, y Títulos o Diplomas relativos a Educación Superior en los Estados de la Región Europa y que, además, haya sido invitado a la Conferencia Diplomática encargada de la aprobación del presente Convenio, puede llegar a ser Parte en el presente Convenio. Se deben reunir ambas condiciones. La Santa Sede es parte en los convenios mencionados en el apartado c) del párrafo 1 del Artículo XI.1 y puede acogerse por consiguiente a dicha disposición. Sin embargo, en el párrafo 2 del Artículo XI.1 se menciona explícitamente a la Santa Sede a petición de su Delegación, que fue del parecer que su carácter único exigía que no se la pusiera en el mismo plano que los Estados.

Artículo XI.2

Este artículo indica las modalidades de entrada en vigor del presente Convenio. Sigue la práctica habitual de los convenios del Consejo de Europa y de la UNESCO.

Artículo XI.3

Este artículo reglamenta la adhesión al Convenio de los Estados que no tienen derecho automático a llegar a ser Partes en él en virtud del Artículo XI.1. La adhesión en virtud de las disposiciones del Artículo XI.3 sólo será posible después de la entrada en vigor del Convenio en virtud de las disposiciones del Artículo XI.2. Posteriormente, toda adhesión exigirá una mayoría de dos tercios de las Partes con derecho a estar representadas en el Comité del Convenio sobre Reconocimiento de Cualificaciones relativas a la Educación Superior en la Región Europea, como se estipula en el Artículo XI.3.2. Al decidir si se admiten nuevos Estados en virtud de las disposiciones de este artículo, el Comité puede examinar la disponibilidad de informaciones apropiadas y precisas sobre el sistema de educación de los Estados que han solicitado la adhesión. Este procedimiento reemplaza los procedimientos habituales utilizados para los convenios aprobados respectivamente por el Consejo de Europa y por la UNESCO. Las solicitudes de adhesión y su transmisión a las Partes se ajustarán a las reglas indicadas en el presente artículo. En el párrafo 3 del Artículo XI.3 figuran disposiciones específicas referentes a la adhesión de la Comunidad Europea al Convenio.

Artículo XI.4

Este artículo define las relaciones entre el presente Convenio y los convenios anteriores del Consejo de Europa y la UNESCO de reconocimiento de cualificaciones de educación superior en la región europea.

El artículo destaca la función del presente Convenio como Convenio de sustitución, en la medida en que toda Parte en el presente Convenio dejará de aplicar los convenios anteriores del Consejo de Europa y de la UNESCO mencionados en este artículo en que sea parte, pero únicamente con respecto a las demás Partes en el presente Convenio. Las Partes se seguirán obligando por los convenios anteriores en que sean partes con respecto a las otras Partes en los convenios anteriores pero no en el presente Convenio. En consecuencia, los casos de aplicación concreta de los convenios anteriores irán disminuyendo a medida que aumente el número de Partes en el presente Convenio. Se espera que el presente Convenio sustituya en última instancia los convenios anteriores.

Además, las Partes en el presente Convenio se comprometen a abstenerse de llegar a ser partes en los convenios anteriores. Se hará una excepción con respecto al Convenio Internacional de Convalidación de Estudios, Títulos y Diplomas de Educación Superior en los Estados árabes y los Estados europeos ribereños del Mediterráneo. Las Partes en el presente Convenio podrán adherirse al Convenio para el Mediterráneo con miras a establecer relaciones con los Estados árabes y los Estados europeos ribereños del Mediterráneo que no sean Partes en el presente Convenio. Como se indica en el Artículo XI.4.1.a), las Partes a la vez en el presente Convenio y en el Convenio para el Mediterráneo podrán aplicar el presente Convenio en sus relaciones con otros Estados partes en ambos convenios.

Artículo XI.6

Este artículo estipula que toda Parte podrá, en todo momento, denunciar el presente Convenio e indica el procedimiento que debe seguirse a tal efecto.

En relación con el derecho internacional relativo al fin de la vigencia de un tratado internacional o la suspensión de su aplicación como consecuencia de la violación por una Parte de una disposición esencial para el objeto o el fin del tratado, se hace referencia al Artículo 60 de la Convención de Viena sobre el Derecho de los Tratados.

Artículo XI.7

Sólo se podrán formular reservas con respecto a las disposiciones del presente Convenio en los casos previstos en el Artículo XI.7.1. En términos generales, no se podrán formular reservas con respecto a los principios del Convenio, ni con respecto a la participación de los Estados en los mecanismos establecidos para su aplicación.

Artículo XI.8

Este artículo expone el procedimiento simplificado para enmendar el Convenio. Se deberá recurrir con prudencia a la posibilidad de enmendar el Convenio y no se podrán enmendar los principios del Convenio.

El artículo dispone que toda propuesta de enmienda habrá de aprobarse por mayoría de dos tercios de las Partes con derecho a estar representadas de conformidad con el Artículo X.2 en el Comité del Convenio sobre Reconocimiento de Cualificaciones relativas a la Educación Superior en la Región Europea.

En el párrafo 1 de este artículo se pide que las Partes en el Convenio consientan en obligarse por todo Protocolo por el que se modifique el Convenio. Esta exigencia puede quedar satisfecha ya sea por una expresión formal de consentimiento de obligarse, como una firma seguida, si es necesario, por la ratificación, aceptación o aprobación, o bien por procedimientos simplificados, por ejemplo, que permitan a una Parte en el Convenio "retirarse", con tal de que las modalidades empleadas estipulen que el Protocolo no puede entrar en vigor con respecto a una Parte sin su consentimiento.

Artículo XI.9

Este artículo define las funciones de los depositarios del Convenio. El Secretario General del Consejo de Europa y el Director General de la UNESCO serán conjuntamente los depositarios del Convenio. Para la redacción de este artículo se ha utilizado como modelo el Artículo 32 de la STE n° 127 sobre la Asistencia administrativa recíproca en materia de impuestos, que es un convenio conjunto Consejo de Europa/OCDE.


Notes :

(1)   STCE No. 15 Convenio europeo de equivalencia de diplomas que permiten el ingreso en las universidades (1953); STCE No. 49 Protocolo al Convenio europeo de equivalencia de diplomas que permiten el ingreso en las universidades (1964); STCE No. 21 Convenio europeo de equivalencia de periodos de estudios universitarios (1956); STCE No. 32 Convenio europeo de convalidación académica de cualificaciones universitarias (1959); STCE No. 138 Convenio europeo de equivalencia general de periodos de estudios universitarios (1990).

(2)   Llamada, tras la revisión de su mandato en enero de 1994, “Comité de educación superior e investigación” (CC-HER).

(3)    Fusionada con la Red NIB de la UNESCO en junio de 1994 para formar una sola red conjunta Consejo de Europa/UNESCO – la Red ENIC (Red Europea de Centros de Información sobre Reconocimiento de Estudios y Movilidad).

(4)   El término accreditation (acreditación) se utiliza también a veces para referirse a la convalidación de los créditos obtenidos por una persona.